Apuntes sobre el acabado del kayak: el pulido.

El pulido es un extra que podemos aportar a nuestro acabado o no, dependiendo de nuestro grado de exigencia.

Como comenté en el apartado de “Acabados” dentro de la sección “La construcción paso a paso”, esta acción no mejora la protección de nuestro kayak, solo el aspecto y el tacto del acabado.

Si aplicamos a nuestro casco resina con grafito, no tendremos más remedio que pulir para lograr un acabado digno.

En el caso de acabados con barniz o pintura es totalmente opcional para conseguir un mejor acabado.

También el pulido elimina las motas de polvo superficiales si no hemos trabajado en un ambiente suficientemente limpio.

A la hora de utilizar el pulido como

Aplicación:

Una vez aplicada la ultima mano de barniz, dejaremos secar varios días antes de pulir, para que el barniz este perfectamente seco.

Dependiendo del grado de “contaminación” por polvo lijaremos con lija de agua de más o menos grano, aunque no debemos emplear si es posible una lija más gruesa de grano 800. Luego iremos afinando progresivamente con lijas cada vez más finas, lija 1000, 1200, 1500 o incluso hasta 2000.

Tenemos que pensar que la pulidora “pule” no es una lijadora, por lo cual solamente nos eliminara arañazos mínimo de grano 1500.

El en mercado hay muchos tipos de pulimentos, algunos sistemas son de tres o más etapas. Aunque cada vez están más extendidas las pastas de pulido de (una etapa)

Yo empleo con éxito una pasta de pulir de una etapa “Polarchine 10” de Mirka. No me gusta recomendar marcas de productos, pero esta va muy bien y solo empleamos una sola pasta.

Para pulir necesitamos una pulidora…claro jejeje!!, una boina de lana y si queremos (opcional) una boina de abrillantado. Aunque creo que el lustre y brillo que nos proporciona la boina de lana es más que suficiente.

Aplicamos a la boina de lana unas gotitas de pasta de pulido, no pasarse con la pasta ya que esto no mejora el pulido.

Empezaremos con bajas revoluciones para que no salpique la pasta 10000, cuando tengamos extendida la pasta subiremos a no más de 1500-1600 revoluciones, centrándonos en extensiones del casco no muy grandes, nunca aplicaremos fuerza a la pulidora el peso de esta es más que suficiente. Sin prisa vamos puliendo uniformemente, el brillo resultante nos indicara cuando parar en esa zona.

Si empleamos después la boina de abrillantado aplicaremos el mismo protocolo si bien subiremos las revoluciones de la pulidora a 2000.

Para retirar el resto empañado de pasta emplearemos un paño de microfibra.